RAMÓN A. PINTO DÍAZ


MI HISTORIA

RAMÓN A. PINTO DÍAZ


MI HISTORIA

RAMÓN A. PINTO DÍAZ

Esposo de Romina y padre de Josefa.
Nacido en la poética ciudad de Valparaíso, y que a la edad de 35 años vió sus sueños y planes de vida completamente truncados a raíz de un cáncer linfático.
(linfoma de hodgkin)

Debido a que el cáncer era precoz, todo daba a entender que el tratamiento sería relativamente breve. Sin embargo, el linfoma era un tipo de cáncer resistente a las quimioterapias, (cáncer refractario), por lo que concluido el primer esquema de quimioterapias, el cáncer no había remitido; por lo debió someterse a un segundo esquema de quimioterapias cuyo resultado fue una remisión muy frágil, por lo que fue sometido a su primer trasplante de médula. Pero el cáncer volvió, y fue necesario utilizar otro esquema de quimioterapia, para al menos “cronificar” la enfermedad y no siguiera avanzando.

Pero el cáncer nuevamente volvió y el periplo continuo por casi diez años.

Varias veces estuvo al borde de la muerte y producto de los tratamientos quedó con secuelas físicas que lo dejaron con un importante grado de invalidez física.

Pese a todo, inspirado en su persistente voluntad de recuperarse, amor a su familia y la profunda espiritualidad que a lo largo de todos esos años fue cultivando ; Ramón, ha deseado compartir su peregrinaje y fomentar un espacio de acompañamiento a personas en situaciones similares. De esa forma nace: Reiniciar.

Hoy Ramón, está dedicado principalmente a contar su historia, y desde ahí motivar, alentar, o como dice él regularmente “compartir algo de esperanza” en medio de una sociedad sin esperanza.

Durante la pandemia escribió Reiniciar, un peregrinaje oncológico; y durante esos casi diez años ha escrito más de mil quinientas reflexiones que fue publicando en redes sociales.

Hoy edita una compilación de sus reflexiones para una serie de libros de acompañamiento; y está concluyendo un segundo libro, sobre los recuerdos y la reconciliación con el pasado interior.

Actualmente vive en Víña del Mar, junto a su familia, sus innumerables mascotas (incluida una gaviota) y el profundo deseo de seguir compartiendo esperanza desde su peregrinaje.

Porque eso es Reiniciar. El regalo de volver a empezar con esperanza…